PABLO VARAS
Fue un hombre compelido....
El recorrido por la historia de Chile que hace Salvador Allende, es un espacio de tiempo donde toda la izquierda se encuentra presente, donde todos los izquierdistas dijeron lo que había que decir y hacer, horas donde todos algo hicieron y aportaron desde cualquier esquina, o desde cualquier concepto.
La derecha de esos tiempos tan mediocre como la actual, la misma, pero con todo el poder económico en sus manos, era, es y será una entregada barata en alma y besos a los intereses extranjeros. Como no recordar que el cobre, el principal recurso natural de la patria estaba en manos de empresas foráneas, para decirlo más claro, en manos norteamericanas, y eso sucedía porque la derecha no tenía tapujos para que así fuera, se lo dejaba casi gratis a precios de saldos La derecha sabía y sabe que los ingresos del cobre son el pilar fundamental para la economía, que de entre las pocas migas de esos tiempos, que dejaban los norteamericanos estaban los centavos de la salud, la educación, las obras públicas, y claro, éramos un país pobre...como siempre hoy.
"Con profunda emoción les hablo desde esta improvisada tribuna por medio de estos deficientes amplificadores. ¡Qué significativo es, más que las palabras, la presencia del pueblo de Santiago que interpretando a la inmensa mayoría de los chilenos, se congrega para reafirmar la victoria que alcanzamos limpiamente en el día de hoy, victoria que abre un camino nuevo para la Patria y cuyo principal actor es el pueblo de Chile". (Salvador Allende)
Es el discurso de la noche de la victoria. Aquella noche dejó todo meridianamente claro, lo que venía a continuación tenía un sentido de clase o para entenderlo mejor eso de caminar junto al pueblo, es que en ese tiempo fueron más de un millón de votos... lo que no es poca cosa.
Lo que convierte a Salvador Allende en estadista, es que siempre estaba preocupado verdaderamente de Chile, era su tarea más importante. Su preocupación fundamental, salir del subdesarrollo, abandonar esa pesada carga de miseria y profundo dolor. No es soportable vivir sabiendo que el futuro es sencillamente una nube que habita allá muy lejos para millones. No hay que olvidar que Allende sostenía que en Chile era posible sentar las bases de un modelo diferente...tarea pendiente
Y la derecha no tiene amos... son ellos.
Y han pasado años y vemos a los mismos de siempre masacrando a la naturaleza, todo un asalto de carácter planetario a las riquezas básicas, con la única convicción de ser mas ricos. Entonces el bien común, esa pequeña alternativa de un poco más de vida se aleja. La derecha roba un planeta sin el menor miramiento, sin importarle absolutamente nada, ellos salvarán siempre su modelo y esto constituye un delito de Lesa Humanidad. Este planeta, este continente, este país tiene ciudadanos... no privilegiados.
Es sencillamente inaceptable la socialización de las deudas, y la privatización de la riqueza, así, un mundo bajo estas condiciones...NO.
Es razón de rebelión y protesta, pero también de organización. Es condenable que la pobreza sea casi lo natural y la riqueza la excepción. No puede el mundo seguir siendo sostenido entre estas enormes diferencias que a la derecha le parece lo más normal.
Y volvamos a esos tiempos Chile/Allende cuando todo se discutía en el área social, cuando el sector mayoritario esos que de verdad hacen las calles, edificios, construyen casas y hospitales, y los televisores Antu, eran considerados "creadores indispensables". Posiblemente los tiempos actuales hayan alejado este debate, pero quedemos que, temporalmente. Ninguna sociedad puede avanzar de manera unilateral. Incomprensible de aquel lado una minoría de los que quieren negar el derecho a ser libres y dignos, y los más, eternamente golpeados.
"Hemos triunfado para derrotar definitivamente la explotación imperialista, para terminar con los monopolios, para hacer una seria y profunda reforma agraria, para controlar el comercio de importación y exportación, para nacionalizar, en fin, el crédito, pilares todos que harán factible el progreso de Chile, creando capital social que impulsará nuestro desarrollo" (Salvador Allende)
Desde que él dijera estas palabras han pasado algo más de cuarenta años, y todas tienen siempre el aire fresco que es necesario para seguir por ese camino que se hace evidente. Las nuevas lecturas de estos tiempos, los nuevos hijos del realismo político suelen confundirse, y al parecer no es otra cosa que el abandono de compromisos mayores. Es evidente que sus actuaciones son no perder privilegios, sencillamente entonces los proyectos caen en el abandono, traición dice el diccionario.
Y tampoco es verdad que los países ricos son el paraíso. El sueño americano y europeo es cine barato, unos miles actores de segunda, y millones miserables, y más millones de figurantes. Las diferencias entre ricos y pobres son una dura realidad, no todos tienen las mismas esperanzas de vida, más de cuarenta millones de norteamericanos viven bajo el umbral de la pobreza y existen también algunos millones de analfabetos. La diferencia es una cuestión estructural. La caída del muro de Berlín no fue la puerta del cementerio, todo lo contrario, nunca en la historia de la humanidad el socialismo como expresión y estructura ha logrado a sumar tantas voluntades y tan bellos gestos todos validos, sencillamente hay que aprender de la lección.
Los ricos siguen arrancándose cada vez más lejos de los pobres, posiblemente porque los pobres huelen mal, pero es verdad que el hambre obliga a dar pasos para vencer el miedo, o la falta de oportunidades se vuelve proyectos serios de alternativas políticas.
Pero el cambio huye de la melancolía, se resiste a dejar en el borde del camino la imperiosa necesidad de volver a reconstruir, de construir todo de nuevo, o casi todo. Hay momentos en que se mira todo tan lejano, pero la verdad es que siempre estará aquella alternativa y los esfuerzos que tienen como norte la justicia social, y eso no es tan poca cosa.
Y sobre los últimos momentos de Allende que pretende conocer la justicia en estos tiempos, hay que quedarse con sus palabras, ellas son al parecer más consistentes que todos los folios investigados, y por investigar. De todos modos queda también para la historia, el miserable papel jugado por los tribunales de justicia, el abandono que hicieron de miles de ciudadanos, entregados a las manos de la DINA y de la CNI posteriormente, muchos de ellos actualmente detenidos desaparecidos o asesinados.
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